Carpe Diem

Dime si esto es amar.

Qué pensará ahora. El típico pringado que lo intenta con un mensaje. Ese silencio entra en mi corazón como un pintor que quiere pintar las paredes de blanco, borrando su nombre y cubriéndolo con una capa uniforme. Unas trenzas de dolor, de miedo, de soledad salen de mi móvil mudo y me desgarran las entrañas. Primero un funeral, y ahora ella que no me responde al mensaje. Dos cierres metálicos blancos se cierran y para remate sobre aquel blanco rechinante se ve escrito un ”vado permanente”. Se cierran y tienes que apartarte de ahí. No puedes pensar. ¿Y qué hago? La llamo. A la de siempre, claro. Mi mejor amiga. Estamos dos horas al teléfono. Ella comprende que lo único que quería era tener a alguien cerca y me lo dice. Sabe entenderme con sólo oír el tono de mi voz, incluso cuando hablo de otras cosas. Seguramente ha sido un ángel en su vida anterior. Lo pilla todo al vuelo y al parecer los ángeles son así, si no, no tendrían alas. Creo que ella es mi ángel de la guarda. Me ha subido el ánimo. He subido los dos cierres metálicos. Nos damos las buenas noches y me duermo tranquilo porque sé que con ella puedo hablar cuando quiera. Ojalá que esté siempre, también cuando seamos mayores. Pero hay una pequeña diferencia; yo amo a otra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s